domingo, 22 de noviembre de 2009

Pensamiento en alto

"¿Es cosa mía, o cada vez ponen antes las luces de Navidad?"

martes, 17 de noviembre de 2009

Pensamiento en alto

"Los indicadores del tiempo de espera del metro no sirven para mucho"

lunes, 16 de noviembre de 2009

Pensamiento en alto

¡Hola!

Voy a inaugurar una nueva sección. Será la sección de pensamientos en alto. Aquellos que siempre pensamos y que nunca decimos :)

Hoy habrá uno por ser la inauguración.

"¡En las ciudades habitan personas, no vehículos!".

viernes, 30 de octubre de 2009

Energías Renovables: el cambio ya ha llegado.

Navegando por la red he encontrado este documental de TV3 muy interesante sobre las enegías renovables. La nueva industria emergente sobre la que la economía mundial deberá desarrollarse.

Está en Catalán, pero se entiende perfectamente. Hay comentarios en Castellano y es muy fácil seguir el hilo.


jueves, 29 de octubre de 2009

Refugiados climáticos

El otro día me quedé anodadado con la siguiente noticia. Yo desconocía totalmente la existencia de los refugiados que proviene de los desastres naturales y del cambio climático.

Pues sí y además el dato es grave. Según las estadísticas los refugiados debido al cambio climático superarán con creces a los producidos entre 1939-1945. En 2050 habrá mil millones de refugiados climáticos. Creo que con estas cifras vamos a estar un poco más apretados de como estamos ahora.

Aunque la crisis de las migraciones no ha empezado. Creo que deberíamos empezar a asimilar que podemos vivir esta historia. La historia de nuestras vidas

Vía Tendencias21

miércoles, 28 de octubre de 2009

Eres muy guapo

El otro día iba en el metro y me topé con otra más de mis escenas peculiares de metro. Y no iba a dejar de contarla por aquí, por si queda alguien que lea mi blog después de tanto tiempo sin escribir.

Voy al lío. Iba de camino a casa cuando una de las personas que estaba sentado a mi lado, exactamente la de mi derecha, veo que empieza a mirar su móvil (yo mirando de reojo claro jeje). En realidad fue un poco descarado por mi parte, pero aún así, ¿quién no ha hecho alguna vez de ir mirando el libro que está leyendo una persona o incluso el periódico?

A mí me gusta para saber algo de esa persona: sus gustos de lectura, su pasión por la tecnología... Aunque no me vaya a encontrar otra vez con ella en su vida, pero ya sé algo de ella. Además de entretenerme, me imagino lo que suele hacer esa persona, hago una historia con cada persona que me parece interesante de observar.

Esta persona en concreto, un hombre de mediana edada veía por el rabillo del ojo que estaba escribiendo un mensaje. Y quien me iba a decir a mí que ese mensaje tenía como destinatario mis ojos. El mensaje era el siguiente: "ERES MUY GUAPO". Además, así, en letras grandes y mayúsculas. ¡Qué digo grandes! ¡Enormes! ¡Podría haberlas visto un ciego!

Yo no podía creérmelo. Pero efectivamente, el tío además se me quedó mirando fijamente a los ojos cuando salía por la puerta del vagón de metro.

Fui muy maleducado. Ni si quiera le di las gracias. Y más vale tarde que nunca. ¡Muchas gracias señor desconocido!

viernes, 21 de agosto de 2009

Mi amigo, el de los chicles de menta

Hace un par de fines de semana, cuando esperaba un autobús nocturno en nuevos ministerios, un chico con rasgos latinos se sentó también.

Sólo se oía el ruido del tráfico de fondo. Pero el chico en cuestión empezó a hablar y me ofreción un chicle de menta. Yo se lo cogí gustosamente. Empezamos a hablar tranquilamente diciéndome que había estado en unas discotecas ahí en Nuevos Ministerios, latinas por supuesto.

¿Presentaciones? Un detalle sin importancia. Sabíamos que después de esa noche no nos íbamos a ver más.

Hablando con él averigué que cogía el mismo nocturno en cibeles que yo. El N14. Vivía un poco más abajo de mi casa. Así que tuve compañero de viaje por esa noche.

En Cibeles para coger el segundo nocturno de la noche, vimos el autobus a lo lejos. Y corrimos los dos para no perderlo. Atravesando un semáforo casi en rojo y otro que nos cortó el paso. Viendo ahora más de cerca el autobús y con ansias de llegar para no perderle y tener que esperar.

Ya en el autobús, se hizo corto el camino. En 20 minutos estaba en casa despidiéndome de mi amigo, el de los chicles de menta.

Suerte por ahí.